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Editado Abr 9, 2015

Los vecinos de Hontoria muestran a Raquel Fernández su descontento con el Ayuntamiento de Segovia

Los vecinos de Hontoria muestran a Raquel Fernández su descontento con el Ayuntamiento de Segovia

La realidad de los Barrios Incorporados de Segovia es bien distinta a la que se vive en el resto de barrios de la ciudad. Así lo han podido comprobar la candidata del Partido Popular a la Alcaldía, Raquel Fernández y alguno de los miembros de su equipo que asistieron ayer a una asamblea vecinal en Hontoria. Los vecinos han repasado las deficiencias que sufre el barrio pero sobre todo han lamentado “la falta de comunicación existente con la Alcaldesa lo que provoca una desatención de los problemas del núcleo pero también personal ya que llevamos un año esperando para poder reunirnos con ella”. A futuro, y para mejorar esta comunicación directa demandan un concejal específico que atienda las necesidades de los barrios incorporados. Por otro lado, una de sus principales quejas es tener que compartir una persona de mantenimiento con Zamarramala, ya que según afirman no es suficiente para hacer frente a todas las necesidades que en muchos casos quedan desatendidas.

Los vecinos también han lamentado lo poco cuidadas que están las calles, donde “tan sólo se ha realizado una intervención de asfaltado en los últimos doce años”. Esta situación también se ve reflejada en el estado de las aceras, en muchos lugares inexistentes, lo que hace incluso peligrosos los paseos, ya que el continuo tránsito de vehículos provoca situaciones complicadas. “Esta circunstancia se hace muy evidente en las dos entradas, tanto por el polígono industrial como por el pequeño puente de acceso que se ha quedado obsoleto para la actividad que soporta”. Otra de sus preocupaciones es el alumbrado, en muchas ocasiones escaso, lo que hace que las calles sean peligrosas incluso para el tráfico rodado por la escasa visibilidad. También lamentan que las instalaciones de agua y saneamientos no se hayan cambiado en los últimos 40 años y que las arquetas están por ello prácticamente inutilizadas.

En cuanto al transporte público, los vecinos piden que se ajusten los horarios a horas más razonables y que se añadan servicios los fines de semana, además demandan que se aproveche la salida y la llegada de las cocheras del servicio de búho para que pueda parar en el pueblo.