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Editado Nov 27, 2018

Clara Luquero como Pedro Sánchez, Pedro Sánchez como Clara Luquero

Clara Luquero como Pedro Sánchez, Pedro Sánchez como Clara Luquero

Estamos mirando con estupor en estos días cómo los Presupuestos Generales del Estado pueden condicionar la celebración de unas nuevas elecciones generales. Y la verdad es que un país sin presupuestos es ingobernable. Empecinarse en mantenerse en el poder sin un proyecto político que se manifiesta en el presupuesto, define muy bien a Pedro Sánchez.

En Segovia hemos visto cómo el presupuesto de la ciudad se ha convertido en un síntoma del estado político de nuestra ciudad. Para los presupuestos de 2018 ante la inestabilidad de los apoyos de Clara Luquero, Reguera intentó cerrar también los de 2019, pero la evolución de la gestión política de la alcaldesa Luquero durante este año, le ha costado el apoyo del que era su socio de gobierno, Ciudadanos. Hoy como ocurre con Sanchez a nivel nacional, Luquero se plantea prorrogar unos presupuestos que además de no responder a las necesidades de los segovianos, no cuenta con credibilidad ni responde a lo que necesita Segovia.

Entre acto y acto, como ocurre en el teatro, se hizo un esperpento en el mismo marco presupuestario: los presupuestos participativos. Un nuevo fracaso del gobierno de Clara Luquero que marca una nueva muesca en su revolver de los fracasos. No tiene sentido que se abra una expectativa a los ciudadanos que no van a cumplir porque no tienen presupuestos, ni ideas ni saben como hacerlo. La improvisación y el compromiso por hacer cosas sin la calidad necesaria y desde una visión simple y electoralista, tiene estos resultados.

Es fantástico que la gente participe y defiendo la participación de la sociedad. Debemos socializar la política, y no politizar a la sociedad. Esta es una demanda real a la que estamos dispuestos a apostar y hacerlo de manera intensa. Seamos serios. Los votos del experimento Luquero supuso el 3.4% de la población total de la capital, una participación muy pobre si consideramos que las iniciativas ganadoras suponen el voto del 0.6%. Lo que mal se planifica, peor resulta.

El Ayuntamiento declaró que toda la votación se hizo con control telemático. Para lograrlo se requiere de un software para evitar la doble votación y según nos informó el Ayuntamiento de la aplicación no hay noticias. De lo que sí tenemos noticias es que en el barrio de San Lorenzo el conteo de los votos fue manual, por lo que cualquiera pudo votar dos veces.

Nos consta que ha habido entidades que han promovido determinadas propuestas por redes sociales para que se voten sus iniciativas en perjuicio de propuestas de interés general. Es absolutamente lícito, pero los proyectos que tan necesarios son en Segovia no se pueden convertir en una competición. Se provoca una competencia entre barrios, cuando lo que se debería votar son los proyectos de carácter general para la ciudad.

Si se instala en un barrio un ascensor, ¿en cuál? ¿En el que más lo necesite o el que más votos obtuvo o en dónde más votos electorales hay? Hay proyectos que se votaron que se suponen deben formar parte de la responsabilidad y funciones del ayuntamiento como la iluminación o el asfaltado. ¿Cómo se puede convertir en una opción de voto que mi barrio o mi calle esté más iluminada?

Hoy vivimos en Segovia lo que vivimos en España: falta de visión, de modelo y de perspectiva. Clara Luquero como Pedro Sánchez. Pedro Sánchez como Clara Luquero.

José Mazarías, Coordinador del Partido Popular de Segovia