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Editado Ene 24, 2018

Sector Resinero, 1998-2018, Feliz cumpleaños

Sector Resinero, 1998-2018, Feliz cumpleaños

Artículo de Opinión del Senador del PP por Segovia, Juan Carlos Álvarez

En 2018 se cumplen 20 años desde que se pusiera en marcha el proyecto de revitalización del mundo resinero en España. Ocurrió en la ciudad de Segovia, transcurridos 11 años desde que se vino abajo todo el sector resinero nacional. En esta ciudad se presentaba el I Simposio internacional de resinas naturales, organizado entre otras por la Comunidad de Coca, el Gobierno regional; el Estado, etc. En el transcurso del mismo yo presentaba una ponencia  sobre la hipotética repercusión que podía tener para la economía segoviana y nacional la posible reapertura de las explotaciones resineras.

 Aquella ponencia que había confeccionado cuidadosamente “sonaba a chiste” para muchos de los cientos de participantes que tenían principalmente  las esperanzas puestas sobre el mercado de los derivados, o de inalcanzables incentivos a la producción sin los que la viabilidad de las explotaciones hiciera posible su reapertura. Nadie se planteaba reabrir las explotaciones en otro escenario que difiriera de lo anterior y se trabajaba sobre el de importación de materia prima bruta, con precios internacionales sin competencia interior, y transformación nacional.

En la ponencia defendí una posible reactivación del sector, renunciando radicalmente a que se recibieran subvenciones al producto, pero instando a la gestión forestal del medio desde la experiencia del selvicultor resinero futuro, nada nuevo bajo el sol a la historia pasada conocida.

Todos los presentes daban, si no se aportaban incentivos, muerta la extracción en España y Europa. Era una postura entendible, el precio internacional del producto era el mismo que 10 años atrás y este se encontraba en ese momento por encima del coste variable medio del coste de los factores de producción.  Al finalizar la exposición lancé la noticia que nadie se esperaba: “….la Comunidad de Coca, abrirá de nuevo las explotaciones de Coca y su Comunidad a través de un convenio sin incentivos al producto,  junto a un fabricante y una cooperativa, junto a la figura novedosa del autónomo, para una campaña de cinco anualidades”. Aquellas palabras finales ante la presencia del  Director General del ramo del Gobierno regional, que me había precedido en la palabra, hizo remover los cimientos del salón de actos del Palacio Mansilla que en aquellos años era la sede de la facultad de Derecho del Colegio Universitario Domingo de Soto. No solo temblaron los cimientos de ese edificio, sino que la siguiente ponencia se quedó sin público que pasó a ocupar los pasillos a donde se había trasladado el debate troncal. Y más que un debate agrio, aquello era un embate!

La fórmula mágica para retomar la viabilidad de las explotaciones, al mismo precio ineficiente de 1987, fue sencilla: crear un sector basado en tres partes y no en las dos anteriores, propietario de los montes; fabricante transformador; y, separado ahora del anterior, el RESINERO AUTÓNOMO. Este último trabajaría en la propuesta con un precio estable de venta del producto y con un alquiler del pinar, todo sujeto a revisión por el IPC. Un mercado de competencia perfecta donde el coste marginal coincidiría con el coste total medio en un punto lejano del temido coste variable medio que hizo hundirse el sector en los años 80. La figura del resinero autónomo pasaría a ser titular de un modelo de empresa precio aceptante nunca antes conocida en un sector oligopolístico.

Esta “idea de locos” como tantas veces escuchamos aquellos  años se ha consolidado hasta hoy como una industria de futuro, eficaz, efectiva, sólida, social, ecológica, natural y renovable. La tierra segoviana ha conseguido ser el foco de atracción de los mercados nacionales; aquí se procesa desde hace 20 años la mayor parte de la resina que fluye del país. Cuatro fábricas de las seis existentes en España mas una que abre sus puertas en este aniversario en la misma zona cero del proyecto, Navas de Oro, han conseguido durante estos últimos años una aportación al activo de la balanza comercial de Segovia deseada en cualquier economía. Hoy autónomos pertenecientes a cientos de familias segovianas viven de la resina y  crean una sinergia que protege a los montes del abandono y en especial mitiga los incendios forestales temidos en verano y primavera.

Pero volviendo al significado de este año, el aniversario de la revitalización de las explotaciones resineras españolas acontecido en esta tierra castellana, el regalo ha venido de manos del Boletín Oficial de Castilla y León en su Ley 7/2017 de medidas tributarias, publicada hace unos días que reforma el articulo 53 de la Ley De Montes regional, ampliando el mismo con un 53,bis, que aclara varios aspectos del sector resinero. Este regalo, propuesto por el Gobierno Regional a las Cortes de Castilla y León en forma de de Proyecto de Ley, tras su aprobación, escucha y da soluciones a las demandas formuladas el pasado otoño de la Mesa regional de la resina, que recoge las propuestas de todos los agentes implicados. Y Segovia ocupa una parte de los puestos de ese ente de debate. Estas propuestas pedían al Gobierno del Partido Popular en Castilla y León que aclarara técnicamente  en la Ley la naturaleza de las unidades de licitación en los montes de Utilidad Pública, tutelados por la administración forestal. Aclaraciones a la normativa nacional sobre contratos del sector público, que se hicieron eco en la prensa segoviana el pasado año como graves problemas a los que se enfrentaría el sector en el corto plazo. Con esta reforma, la mata o tranzón se consideran unidad básica del objeto del contrato y los técnicos locales ya pueden proponer licitaciones independientes, conforme a las aclaraciones sobre fraccionamientos, que correspondan con el perfil resinero a título principal que es el que tanto nos costó conseguir en el aspecto tributario en el inmediato pasado. Que nadie se equivoque, el modelo actual de resinero es garantía de futuro del sector y medida directa a fijar población en el medio rural que tanto nos preocupa.

Ahora, estas medidas legislativas debieran complementarse con reglamentos locales de desarrollo; pero sobretodo, y ante todo, con el pliego de condiciones económicas que, cumpliendo con la actual reforma de la citada normativa nacional de contratos, tome de la misma los aspectos medioambientales y sociales que hagan posible los fines perseguidos para contar indirectamente con un medio rural vivo y poblado que lucha a través de la gestión forestal en la prevención y presencia del actor como el mejor medio para evitar los incendios forestales. La lucha contra la despoblación se demuestra con acciones reales y trabajo permanente. Estas reformas legislativas son medias sólidas para esos fines como lo es el propio sector resinero en su apuesta por la permanencia del ser humano en el medio rural.

Pero no ha sido el último problema al que se ha enfrentado el sector en los últimos años. El pasado año 2016, desde del Partido Popular, nos anticipamos a otro problema que planeaba sobre la figura del resinero: se pretendía su encuadre social en la vigente orden de 1947, la cual contemplaba a estos en empleados por cuenta ajena relacionados con la parte del fabricante y por el que hubieran perdido su adscripción al régimen. Tras conocer los problemas que estaban surgiendo ya en otras provincias, la rápida intervención política aclarando la naturaleza actual de titularidad de la explotación del resinero solucionó este grave problema que ha desaparecido del horizonte de las campañas pasadas. Y así con otros tantos problemas que hemos conseguido moderar o solventar con trabajo esfuerzo, persistencia e insistencia; confiando y apostando por el medio rural, y en los recursos para la vida que nos puede proporcionar de manera constante y permanente con su aprovechamiento sostenible.

Felicidades en este aniversario a todo el sector: RESINEROS, FABRICANTES, PROPIETARIOS DE LOS MONTES, de manera independiente o en los entes donde defienden sus propuestas; y por extensivo a todos cuantos trabajen en proyectos como la revitalización forestal, uno de los verdaderos motores de desarrollo rural y social.


Juan Carlos Álvarez Cabrero

Senador del PP por Segovia